
Hace unos días mi amigo Eliav me dijo algo que me sacudió y aún me retumba en la cabeza y en el alma, y quizá el impacto es porque mi alma lleva tiempo sabiéndolo y gritandolo de muchas formas a mi cabeza sin que esta le prestara atención:
“Vives justificando y buscando aprobación a acada paso que das de un ‘jurado’ que no existe” y es verdad…
Mi cabeza no queria escucharlo, por más que este “grito” ha venido manifestándose en síndrome de cólon irritable, mails extralargos y explicaciones que nadie pide, sobretrabajo y ocasionales bajoneos emocionales.
Hubo una época en que me sentía viva, feliz y plena
Si, me sentía con energía en todos los sentidos, feliz y plena hasta donde se le permite a un ser humano (he escuchado que los seres humanos no podemos alcanzar la plenitud total porque una vez que ello sucede, significa que tu misión en esta vida terminó y…pasas al siguiente nivel :p ) sin embargo por razones que ahora no vienen al caso… aquello fue efímero y la caída fue dolorosa.
Desde entonces y hasta la fecha, Eliav tiene razón en lo que observó en mi, es como si viviera pidiendo permiso de vivir por algún temor interno o subconsciente volver a caer, no lo se.
Así que, está arrancando el año 5787 y este sitio es un intento de salir a flote, escribiendo, compartiendo; una forma de expresarme sin reglas y una especie de desahogo que me permita ir desintoxicando aquello que está deteniendome y eventualmente regresar a ser quien fui en ese entonces: libre, feliz y, experimentar lo que me dijo Eliav al terminar nuestra charla: “No necesitas permiso para construir la vida que quieres”
Este es mi diario, mi espacio de reflexión mientras intento crecer y regresar a mi altura,con el favor de Dios, después de todo es Él Quién me creó y me da vida, salud y fuerza para levantarme de nuevo y recuerdo ahora una escena que vi en una película hace años, no recuerdo el nombre pero si que recuerdo que era un corredor que participaba en competencias de atletismo y él dijo algo más o menos así:
“Dios me dio el talento, la habilidad de correr y cuando corro, siento que estoy Honrándolo”
Quizá no es el guión exacto pero es la escencia de lo que dijo y nunca lo olvidé, yo no corro, pero se que habilidades me dio Él y un obsequio no causa alegría a quién lo da cuando se arrumba por ahi, sino cuando ve que su obsequio es disfrutado por quien lo recibió.
Y ese es mi deseo mas ferviente en este año que recién acaba de empezar: quiero Honrarlo a Él y la vida que generosamente me da.
18. Sep, 2026 | 7 Tishrei, 5787